Marzo 31st, 2008
Texto
Quién me dio mi primer beso, quién no. Quién leyó la nota que te escribía, la que confundía deseos en el corazón de un niño. Quién me abrazaba, quién me tiraba esa piedra. Quién puso en mi su esperanza, la que tanto anhelaba Aristóteles del hombre despierto. Quién mojaba mis mejillas para que estuvieran limpias, quién tiraba de mi carrillo para denotar mi crecimiento. Quién sabía la respuesta, quién se ocultaba en un mar de mesas, para que no se supiera que estaba ahí. Quién me acompañaba durante horas, sentados al borde de una cama, contándonos lo que para nosotros son pedazos de cielo en vida. Solo maldigo ese instante. Quién me miraba al robar castañas, quién me miraba al saltar, al brincar y al correr como un niño. Era un niño, soy un niño. Quién ha pasado por mi vida y puedo ponerle un par de ojos, una nariz y una boca, antes de poder decir si ese paso fue bueno o malo. Quién me va a querer tanto como tú. Quién me enseño a hacerlo. Seis mil millones de interrogantes, cada uno con sus deseos, sus miedos o sus anhelos. Quién los alcanzo. Quién me decía que no llegara tarde, o un simple “pórtate bien”. Quién me dijo “te quiero” “te odio” o “te siento”. Quién. Numira - Fragmento



