
Robert A. Heinlein ya le puso ese mismo titulo a un libro suyo, yo simplemente, por recuerdo o por plagio me limito a copiarlo. Mi narcisismo ha ido creciendo con el tiempo, no se si influenciado por mi propia idea de auto confirmación, de aprendizaje en frente de un camino de pura satisfacción personal o debido a una carencia total de autoestima sumido en el ego “mas grande jamas creado”. No quiero convertirme (¿realmente es cierto esto?) en ejemplos, todo hay que decir bastante secundados, de imágenes televisivas, que a día de hoy, se han convertido en iconos de hombría y perfeccionamiento masculino así como detalles de éxito.
Tres de los personajes mas vistos del panorama televisivo actual (no me malentiendan, no podría decirles la programación actual a excepción de la hora de las noticias) son Hank Moody en Californication, Christian Troy por Nip/Tuck y Vincent Chase en Entourage. Suprimiendo los nombres reales, los cuales nos interesan poco (y si a alguien le suscita interés le insto al uso de los aclamados buscadores online). Los tres poseen rasgos comunes: fama o posición social, inteligencia (en al menos dos de los casos, belleza (subjetividad e aquí tu larga sabiduría) y dinero (abandonando que suelen tener problemas para comprometerse con esas parejas que duraron mas de un capitulo); todo desde una visión que reduciríamos en: sexo, drogas, sexo, drogas, sexo, drogas, sexo… <periodico puro>. La solución es resaltar que personas con éxito en este mundo occidental (pobre si ve esto el chico chino, sin brazos ni piernas, que arrastra su tronco 15km hacia el colegio y del cual si no devuelvo el e-mail a 1000 contactos dejara de tener sustento y en mi caerá una maldición) conseguirían esos incentivos terrenales. Y el sexo, de la mano del dinero mueve el mundo.
La generación actual, tan enfocada a eliminar cualquier vestigio oculto de sabiduría por medio de la “quimica” o la parsimonia, obtiene como suministro de información que siguiendo esos patrones el resultado para el tan aclamado “carpe diem” es un puñado de mujeres, todas recién salidas de catálogos distintos al de ElPlus Superdescuento. dispuestas a esnifarse el talco de la botica y amamantarte mientras practican sexo con su propia madre, la cual fue portada no hace mucho de alguna revista de alto contenido intelectual y poco contenido textil. Esta misma generación que observa atónita videoclips donde una docena de chicas en ropa interior bailan mientras cuatro malas bestias de la talla 5XL alardean de sus “cañones”, “sus zorras” y “sus joyas”. Posiblemente sea la música el nivel 1 de adiestramiento y lo anteriormente citado el nivel 2. Ya puestos a pedir, podrían explicar al menos donde se encuentran esos locales nocturnos donde todas se reúnen como en manada ante la llamada del cuerno, oye que ni una es fea; claro que eso sería ya dar demasiada información.
Mi propuesta es que el sol nos queme, nos abrase hasta que no quede ni un solo ápice de adn humano capaz de ser desarrollado, devolvamos al mono el primer puesto en inteligencia. No me malinterpreten, simplemente ha sido una reflexión, ocasionada por ¿envidia? No quiero convertirme en esto.